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Bienes complementarios y sutitutos

Los bienes complementarios son aquellos bienes que requieren de otro para su uso, mientras que los sustitutos son aquellos que pueden ser reemplazados por otros.

¿Qué son los bienes complementarios?

Los bienes complementarios son aquellos bienes que requieren de otros bienes para su uso; estos, a su vez, dependen del primero.

La relación entre los bienes que se complementan influye naturalmente sobre su demanda. Por ejemplo, si aumenta el precio de los automóviles, disminuye su demanda, y por tanto también la del combustible.

Ejemplos de bienes complementarios

A continuación se proponen algunos ejemplos de bienes complementarios. La característica principal de estos radica en que se apoyan entre sí para su mejor funcionamiento.

  • Automóvil y combustible: al adquirir un auto, el usuario considera tanto el precio del coche como el del combustible que este necesita para andar.
  • Reproductores de música: un reproductor deberá adaptarse a los formatos digitales en los que puede reproducir música.
  • Agua y café: para producir café, es necesario utilizar agua.
  • Impresoras y cartuchos de tinta: al adquirir una impresora, el usuario debe tener en cuenta también que esta utilizará cartuchos de tinta para imprimir.
  • Zapato derecho e izquierdo: si bien se venden como un solo bien, un par de zapatos consiste en dos bienes complementarios.

¿Qué son los bienes sustitutos?

Los bienes sustitutos son aquellos bienes que pueden ser reemplazados por otros bienes que cubran la misma necesidad.

Normalmente, el consumidor realiza este cambio cuando el primer producto aumenta de precio, lo cual genera además la disminución de su demanda.

De estos bienes solo se consume uno de los dos, ya que su uso es alternativo a la necesidad del consumidor. De esta manera, la relación de demanda de los bienes sustitutos será siempre en sentido contrario.

Ejemplos de bienes sustitutos

A continuación se proponen algunos ejemplos de bienes sustitutos. La característica principal de estos radica en que al consumidor le es indiferente la cantidad de producto que adquiere, sino que le importa su contenido global.

  • Margarina y mantequilla: la margarina es presentada como una alternativa saludable y económica a la mantequilla.
  • Tipos de combustibles: existen 3 formas de combustible, la gasolina (nafta), el diésel (gasoil) y el gas comprimido (GNC). Cada una se diferencia en cuanto función y precio, por lo cual son bienes sustitutos.
  • Pollo y carne de cerdo: al comer carne, los consumidores pueden variar entre carne blanca o carne de cerdo, ya que estas son sustitutas.
  • Gaseosa y agua: el agua, en muchas ocasiones, es sustituida por el consumo de gaseosa.
Citar artículo:
Bienes complementarios y sutitutos (2018). Recuperado de Enciclopedia Económica (https://enciclopediaeconomica.com/bienes-complementarios-y-sutitutos/).