Icono de diálogo

Bienes de consumo

Productos y mercancías que se destinan al consumidor final.

¿Qué son los bienes de consumo?

Los bienes de consumo son aquellos bienes (productos y mercancías) que se destinan a un consumidor final. Así, un bien de consumo es un bien comprado que no necesita ninguna transformación productiva, ya que no se utilizará para la producción de otros bienes.

Los bienes no duraderos son mercancías tangibles que por regla general se consumen en una o unas cuantas veces de uso, tal como sucede con el consumo de cervezas, jabón o de sal.

Debido a que estos bienes se extinguen con rapidez y se compran con frecuencia, la estrategia más acertada consiste en ponerlos a la venta en muchas localidades y publicitarlas con intensidad para inducir la preferencia.

Los bienes duraderos son productos tangibles que usualmente resisten mucho uso, como es el caso de los televisores, el calzado o las herramientas mecánicas. Los productos duraderos necesitan de más ventas, personal y servicio, y requieren un mayor margen de ganancia y garantías del vendedor.

Tipos de bienes de consumo

Un sistema eficiente para clasificar bienes de consumo se basa en la forma en que las personas compran productos. Como el propósito del proceso de comercialización consiste en satisfacer las necesidades de los consumidores finales, resulta lógico establecer la clasificación de los productos de acuerdo con su comportamiento.

Bajo este enfoque se pueden dividir los bienes de consumo en 4 categorías:

  • Bienes de conveniencia: este tipo de bienes puede dividirse en artículos de consumo corrientes, bienes adquiridos por impulso y bienes de emergencia.
    • Artículos de consumo corriente: son aquellos que se utilizan regularmente en cada hogar. Se suelen comprar de manera frecuente y rutinaria, sin prestar más atención que la necesaria para adoptar la decisión inicial.
    • Bienes adquiridos por impulso: son los adquiridos de manera no planificada. Es común que los clientes que realizan este tipo de compras no efectúen comparaciones con otros productos y los adquieran cuando los ven, dejándose llevar por el deseo inmediato.
    • Bienes de emergencia: solo se compran cuando existe una necesidad urgente. El cliente los requiere inmediatamente y el precio interesa poco.
  • Bienes de comparación: son artículos que a juicio del cliente justifican el tiempo y el esfuerzo necesario para un examen y una comparación cuidadosa con los competidores. Estos bienes se pueden dividir en 2 tipos, según la naturaleza de lo que buscan los clientes:
    • Artículos homogéneos: se trata de productos que el consumidor considera como esencialmente similares y que desea comprar al menor precio. El comprador ve a estos bienes similares en calidad, pero lo suficientemente diferentes en precio como para justificar las comparaciones de conveniencia.
    • Artículos heterogéneos: son aquellos bienes que el cliente considera diferentes, lo que lo mueve a inspeccionar la calidad, durabilidad, conveniencia y el estilo.
  • Especialidades: son bienes con características únicas y/o de marca de alto prestigio, por cuya adquisición un grupo importante de compradores está dispuesto a realizar un esfuerzo especial. Un artículo de marca que conquista una fuerte clientela podría alcanzar la jerarquía en su especialidad. La demanda de especialidades será relativamente inelástica, al menos en una escala de precios razonables, debido a que los clientes potenciales están dispuestos a insistir en el artículo.
  • Bienes no requeridos: son bienes cuya existencia la gente ignora o, si bien la conoce, no suele pensar en adquirirlos, aunque a final de cuentas terminan siendo comprados en algún momento. Los bienes no requeridos, aquellos que no se buscan regularmente, necesitan de un gran esfuerzo de comercialización en forma de publicidad y venta personal.

Ejemplos de bienes de consumo

Algunos ejemplos de bienes de consumo son los siguientes:

  • Artículos de consumo corriente: bienes que se adquieren de forma rutinaria, tales como los alimentos y los medicamentos que se utilizan regularmente en los hogares. Entre ellos, la compra de arroz, mantequilla, galletas, pasta dental y pastillas analgésicas.
  • Bienes adquiridos por impulso: caramelos, chocolates y revistas colocadas junto a las cajas registradoras en los supermercados.
  • Bienes de emergencia: un paraguas durante una tormenta.
  • Artículos homogéneos: compra de pan, jabones para baño, refrescos o un peine.
  • Artículos heterogéneos: las características de estos productos suelen ser más importantes que el precio para el consumidor, tal como es el caso al comprar ropa, muebles o una vajilla.
  • Especialidades: un vehículo marca Mercedes Benz o un reloj Rolex.
  • Bienes no requeridos: los seguros de vida, los lotes en cementerios y las lápidas.
Bibliografía:
  • Kotler, Philip. DIRECCIÓN DE LA MERCADOTECNIA. Análisis, Planeación, Implementación y Control (7 ed.). Prentice – Hall Hispanoamericana, S.A. Naucalpan de Juárez – México. 1993.
  • McCarthy, E. Jerome. Comercialización (6 ed.). El Ateneo. Buenos Aires – Argentina. 1983.
Citar artículo:
Bienes de consumo (2021). Recuperado de Enciclopedia Económica (https://enciclopediaeconomica.com/bienes-de-consumo/).