Competitividad

Capacidad que tienen las compañías de estabilizar los precios de sus productos o servicios sin restarles calidad, con el propósito de ofrecerles a sus clientes una experiencia de alta gama.

¿Qué es la competitividad?

La competitividad es la capacidad que tienen las compañías de estabilizar los precios de sus productos o servicios sin restarles calidad, con el propósito de ofrecerles a sus clientes una experiencia de alta gama.

De esta manera, elevan sus ventas y atraen más clientes de otros competidores. Lo cual les garantiza una participación más amplia en el mercado, por encima de otras empresas.

Características de la competitividad

En el ámbito de los negocios, la competitividad posee unas características específicas, que se describen inmediatamente:

  • Proceso continuo: la competitividad en las compañías nunca se detiene, es un ciclo que jamás llega a su fin. Ya que, el principal objetivo de todas las empresas es crecer y maximizar sus beneficios.
  • Se aplica a todas las empresas: sin importar el país o región donde se encuentre la organización, siempre luchará por ser competitiva. Atraer nuevos clientes y mantener los que se han ganado, es fundamental para sobrevivir en el mercado.
  • Regida por normas: los gobiernos de distintas naciones han establecido legislaciones y reglas, para las empresas que comercializan productos similares. Por ello, los competidores deben emplear estrategias justas para diferenciar sus productos y servicios, como imagen, estilo, precio, empaque, entre otras.
  • Constructiva o destructiva: dependiendo de las tácticas empleadas por las compañías, la competitividad puede ser constructiva si apalanca el circuito económico de una región. Sin embargo, cuando ocurren monopolios, el mercado se obstruye y las empresas pequeñas se van a la quiebra.

Tipos de competitividad

En el mercado empresarial hay varios tipos de competitividad y se mencionan enseguida:

  • Directa: se trata de las compañías que ofrecen productos o servicios similares, a una misma audiencia de consumidores. Se caracterizan por pertenecer al mismo ramo empresarial y utilizar canales de distribución iguales. Por ejemplo, las compañías fabricantes de bebidas gaseosas con o sin azúcar.
  • Indirecta: se refiere a las empresas que venden productos o servicios distintos, pero que satisfacen las mismas necesidades de sus consumidores. Por ello, estas empresas compiten en un mismo mercado. Incluso, la decisión del cliente por adquirir un producto dependerá de su gusto, costo o practicidad.
  • De reemplazo: son organizaciones que producen productos o servicios innovadores. Los cuales satisfacen con mayor efectividad y eficiencia, las necesidades de sus clientes. Así que, pueden reemplazar completamente a las compañías existentes, como ocurrió con los cigarrillos electrónicos, que han sustituido en gran medida a los tradicionales.
  • Perfecta: ocurre en los mercados donde existen compañías de todos los tamaños. Tal diversidad evita que una sola empresa controle los precios, porque estarán supeditados por la oferta y la demanda.
  • Monopolística: es un mercado acaparado por una sola empresa, porque satisface la mayor parte de la demanda. Esto puede ocasionar un control en los precios. También, pareciera que esta práctica es ilegal y es prohibida en muchas naciones. Sin embargo, cuando se trata de productos innovadores y con patente, no se violan las leyes.

Competitividad en el campo empresarial

En el mundo de los negocios, la competitividad tiene sus beneficios y oportunidades. Debido a que, ofrece a las compañías oportunidades para optimizar sus productos y servicios. Porque, promueve la innovación y mantiene a las empresas a la par con lo que exigen los consumidores.

Además, cuando la competitividad es saludable mediante campañas de marketing. La demanda de los productos o servicios se eleva, concediendo las compañías una ventaja competitiva. Ya que, luego de analizar lo que brindan sus competidores, mejoran sus ofertas y fidelizan a los clientes.

Asimismo, como la competitividad es un ciclo que no se detiene. Genera una presión en el talento humano de las organizaciones, para trabajar con mayor eficiencia y efectividad. En consecuencia, se impulsa una cultura organizacional y un desarrollo comercial constante, para que la compañía afronte a sus competidores a corto, mediano y largo plazo.

Ejemplos de competitividad

  • Las cadenas de restaurantes de comida rápida dirigidas al mismo público objetivo, aun cuando ofrezcan productos similares como pizzas, sándwiches o pollo. Se destacan por el valor agregado del servicio, el portafolio de opciones y la esmerada atención a los clientes.
  • El mercado de marcas de vehículos suelen ser acaparados por compañías que tienen una gran demanda como Toyota, Chevrolet, Ford, Mazda, entre otras.
  • Empresas como Disney, Netflix, ViacomCBS, entre otras, buscan posicionarse en el mercado del streaming con series, películas y eventos especiales.
Bibliografía:
  • Martin de Castro, G. (2008). Reputación Empresarial y Ventaja Competitiva. Publicado por Editorial ESIC.
  • Pérez, Y. (2015). Procedimiento para el Diagnóstico de la Competitividad Empresarial: Un Insumo para la Planificación Empresarial. Publicado por Editorial Académica Española.
  • Uribe, M. (2012). Competitividad Empresarial: Un Aporte Desde las Finanzas Públicas y los Sistemas de Información. Publicado por Editorial Académica Española.
Autor:

Contador público (Universidad de Carabobo). Consultor con más de 20 años de experiencia en el área contable, financiera y administrativa. Especialista en gerencia, finanzas, costos, contabilidad, recursos humanos y administración.

Citar artículo:
Jesús Pacheco (2022). Competitividad. Recuperado de Enciclopedia Económica (https://enciclopediaeconomica.com/competitividad/). Última actualización: enero 2023.
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