«Función administrativa que consiste en la evaluación del rendimiento del comportamiento administrativo de la empresa.»

¿Qué es el control administrativo?

Se le llama control administrativo a la función administrativa que consiste en la evaluación del rendimiento del comportamiento administrativo de la empresa.

Este es necesario para asegurar que los procesos se realicen de la manera correcta y que las acciones o decisiones tomadas concuerden con la planificación de la empresa.

En otras palabras, el control administrativo consiste en la evaluación del rendimiento de la administración de una organización.

Tipos de control administrativo

Existen tres tipos de control administrativo:

  1. Control preventivo: Estos controles se realizan antes de hacer alguna acción. Su función es garantizar que el proyecto o acción se podrá llevar a cabo sin correr ningún tipo de riesgo. En este control se debe verificar que todos los recursos necesarios estén disponibles y tener en consideración los costos que deberán asumirse.
  2. Control concurrente: Este control se realiza durante los procesos, su función es garantizar que estos se realicen de manera óptima, supervisando las distintas etapas y asegurándose que no se comprometa la calidad o la seguridad.
  3. Control de retroalimentación: Este control se lleva a cabo una vez finalizado el proceso o actividad. El objetivo de estos controles es obtener información acerca del desempeño del proceso y las posibles mejoras que se puedan hacer.

Etapas del control

El control administrativo consta de cuatro fases, cada una de ellas es de gran importancia para que este sea correcto:

Etapas del control administrativo

Fases y etapas del control administrativo

  1. Determinar estándares y objetivos: En este primer paso se deben establecer lo que se espera obtener en la medición. Este paso determina cuáles serán los valores que se esperan obtener al realizar la evaluación del proceso y a partir de ellos se sabrá si son correctos o no.
  2. Hacer la evaluación: Tomando en cuenta los valores que se esperan, según lo establecido en los estándares, se realizará la evaluación del proceso o actividad.
  3. Comparar los valores: Una vez se tenga la medición, se pueden comparar los valores con los estándares o mediciones anteriores para poder determinar si se está haciendo bien o no.
  4. Retroalimentación y toma de decisiones: Según lo que se obtenga al comparar los valores, se podrán hacer correcciones en los procesos. La idea es corregir las debilidades y asegurarse de mantener las fortalezas que se encuentren durante el control administrativo.

Importancia del control administrativo

El control administrativo es de gran importancia ya que, en sus distintas versiones, asegura que las condiciones estén dadas para realizar una determinada actividad, permite que las actividades y procesos se realicen de la mejor manera y se puedan solventar los problemas que puedan surgir durante la realización de las mismas. Por último, permite obtener aprendizajes a partir de la realización de estos procesos para poder hacer mejoras a futuro.

Las organizaciones deben tener control administrativo para garantizar su correcto funcionamiento y eficiencia. Alcanzar esto les permitirá incrementar ganancias, reducir costos y ofrecer un mejor producto a sus clientes.